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Foto Cortesía IvicEl proyecto contempla la recuperación de cinco hectáreas de terreno y la creación de una parcela agroeoclógica.

El incremento de la variedad de especies de flora y fauna existente en el lugar así como el rescate de una tradición económicamente productiva del estado Miranda, serán algunos de los resultados más notables que espera obtener el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) con el proyecto de reactivación de áreas cafetaleras en parte de sus terrenos.

Saúl Flores impulsa el proyecto cafetalero. Foto Cortesía IvicLa iniciativa es promovida por el profesional asociado a la investigación del Centro de Ecología del Ivic, Saúl Flores, con el apoyo de las autoridades de la institución, por dos razones fundamentales: este rubro estratégico es ideal en regiones donde predomina el sotobosque (donde la radiación solar es menos intensa) y hace medio siglo lo que se conoce actualmente como Ivic era una hacienda de café.

Eucaliptos y pinos han protagonizado la escena geográfica desde los inicios del instituto, en particular porque crecen sumamente rápido; sin embargo, son plantas exóticas y debajo de ellas se producen compuestos bioquímicos que afectan el crecimiento de otros organismos (fenómeno conocido como alelopatía). En este sentido, retomar el cultivo del café representa una excelente oportunidad para transformar el paisaje, afirmó el investigador emérito del Centro de Ecología del Ivic, Jorge Paolini.

“A la vez, estamos rescatando esa herencia cultural y originaria porque el Ivic fue una hacienda cafetalera y Miranda fue un estado productor de café.  Además, el café es recuperador del suelo y favorece la biodiversidad porque atrae a pájaros y otros animales”, dijo.

Alianza en puertas

Por su parte, el profesor del Instituto Universitario de Tecnología (IUT) “Dr. Federico Rivera Palacio”, Carlos Landazábal, informó que en dicha casa de estudios se tiene previsto crear un sistema de producción agroecológica, para lo cual han solicitado la asesoría de los especialistas en suelos del Ivic con quienes aspiran a concretar un acuerdo de cooperación en los próximos días, a fin de compartir experiencias y trabajar en equipo.

“Queremos aprovechar zonas inutilizadas en el IUT para establecer áreas de producción agrícola de diversos rubros. Aunque el café apenas lo estamos analizando, estamos considerando sembrar hortalizas, frutas y plantas forestales, involucrando a personal de otras disciplinas”, aseguró.

Durante un taller de trazado de café efectuado recientemente en el Ivic, el técnico asociado a la investigación del Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (Inia) del estado Vargas y facilitador del encuentro, Alexis Medina, explicó que una buena cosecha depende en gran medida del trazado.

“El trazado conservacionista evita que las lluvias caigan directamente sobre el suelo así como la erosión y pérdida de materia vegetal, que siempre ocurre en época de lluvia principalmente. Se trata de determinar la manera como se sembrarán las plantaciones de café o frutales en zonas altas, usando las curvas del terreno”, dijo.

La inclinación del terreno es una variable a considerar cuando se trata del trazado. Para terrenos planos es recomendable el trazado al cuadrado, mientras que para terrenos inclinados (como el del Ivic) es preferible usar las curvas a nivel.

Metas y perspectivas

El proyecto de recuperación de la siembra cafetalera en el Ivic empezó en marzo de este año y en un principio contempla la restauración de cinco hectáreas (50.000 m²), cuya extensión produciría unos 150 quintales de cafeto al año, equivalentes a 4.000 kg de café molido anual.

Asimismo, prevé el establecimiento de una parcela agroecológica para producir semillas certificadas por el Ministerio del Poder Popular para la Agricultura y Tierras, con el propósito de distribuir entre los caficultores locales de Los Cedros, San Pedro de Los Altos, San Vicente, así como de los estados Vargas y Aragua.

Inóculos nativos de micorrizas (simbiosis entre algunos hongos y las raíces de las plantas), desarrollados por la Unidad de Micorrizas del Ivic, se utilizan para producir parte del café que se sembrará en la institución.

El primer taller dictado en el Ivic se centró en la elaboración y manejo de germinadores y viveros, uso de biofertilizantes para el control de plagas y enfermedades y aprovechamiento de materiales para la construcción de las estructuras. El tercer y último encuentro tratará acerca de la siembra y trasplante de café.

El café es originario de Abisinia y fue introducido en Venezuela en el siglo XVIII. Gracias al clima fresco y la altitud característica de la región de los Altos Mirandinos (1.300 msnm), prospera en muy buenas condiciones.

Cinco variedades del café arábico (Coffea arabica) serán cultivadas en el Ivic: Inia 01, tolerante a roya (enfermedad producida por el hongo Hemileia vastatrix) y creada en el año 2000; Araguaney y Monte Claro (aprobadas en el 2013); y las tradicionales Catuaí Rojo y Caturra.