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En Latinoamérica y el Caribe habitan más de 3.000 especies de aves. Foto cortesía Vanessa OrtizJorge Pérez, profesor e investigador del Izt de la UCV, presentó resultados de sus trabajos en el III Simposio Venezolano de Evolución realizado en el Ivic

Los cambios geográficos y ambientales han modificado las condiciones de vida de una gran diversidad de seres. Las aves no escapan de estos procesos que han determinado su evolución.

Las transformaciones ocurridas al final del período geológico conocido como Cretácico (hace aproximadamente 66 millones de años) permitieron una fuerte diversificación de estos vertebrados en el mundo, posiblemente gracias a la disponibilidad de nichos ecológicos y recursos tras la extinción de los dinosaurios.

“El dinamismo de los mencionados cambios ha sido reflejados de alguna manera en la historia evolutiva de las aves del Neotrópico (Suramérica, el Caribe, Centroamérica y una parte de México). La variabilidad climática generó la fragmentación de los bosques y las condiciones de aislamiento responsables de la diferenciación de especies”, explicó el investigador del Instituto de Zoología y Ecología Tropical de la Universidad Central de Venezuela, Jorge Pérez Emán, durante el III Simposio Venezolano de Evolución realizado en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).

La comprensión de estos procesos amerita la revisión de las condiciones ecológicas y geográficas pasadas. Esta tarea es posible gracias al uso de las herramientas filogenéticas que permiten conocer las relaciones evolutivas entre especies, así como entender los patrones de diversificación asociados a eventos geográficos y climáticos.

“La geografía, en muchos casos, es mejor indicador de las relaciones evolutivas entre organismos que la taxonomía tal como se conoce actualmente y que se basa en los caracteres morfológicos particulares de las aves”, indicó el ecólogo.

El III Simposio Venezolano de Evolución fue organizado por el Centro Internacional de Ecología Tropical (Ciet), establecido por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura  (Unesco) en los espacios del Ivic, junto al laboratorio de Ecología Alpina adscrito al Centre National de la Recherche Scientifique (Cnrs) de la Université Joseph Fourir de Francia.

En la actividad se presentó una decena de proyectos de investigación científica dedicada a casos evolutivos de diversas especies de flora y fauna. La sesión estuvo integrada por dos conferencias magistrales y ponencias sobre temas de interés nacional y mundial.

 

Zona para la vida

Un total de 10.000 especies de aves han sido registradas de polo a polo en el globo terráqueo. De esta cantidad 3.370 especies han elegido como hogar a la zona neotropical, según los datos ofrecidos por la organización BirdLife International en el informe “El estado de conservación de las aves del mundo: Indicadores en tiempos de cambio”.

Además, el Neotrópico es una región en la que habitan muchas especies de aves cuya distribución se restringe a ella, es decir representa una zona endémica para ellas. Esta situación es especialmente observada en Los Andes y en el norte de Centroamérica.

La alta diversidad presente en la región responde a las diversas condiciones ambientales y a la compleja geografía disponible para los representantes de este grupo, donde se incluye el surgimiento de las montañas y las modificaciones en la red hidrológica.

“La mayoría de los países que cuentan con gran diversidad de aves en el Neotrópico están asociados a la cordillera andina, una zona muy heterogénea caracterizada por cambios geográficos y climáticos a través del tiempo. Algunos estudios revelan que los Andes es un área generadora de especies de origen reciente, cuya cantidad puede triplicar al número de especies más antiguas”, precisó Pérez.

Las aves han logrado adaptarse a una gran diversidad de ecosistemas donde se incluyen desiertos y altas montañas, enfrentando desafíos impuestos por la dinámica ambiental y ecológica.

Sin embargo, algunos grupos pueden no estar a tono con los cambios tan veloces ocurridos en la actualidad. “No solo se trata de la variación climática sino de la afectación del hábitat que impide el desplazamiento de esas especies. Probablemente algunos grupos sí podrán adaptarse y persistir, pero las condiciones de hoy nos hacen suponer que el balance pudiera ser negativo”, afirmó el investigador.

Casi la mitad de las especies de aves son usadas directamente por el ser humano. La destrucción de hábitats, la pérdida de bosques, la agricultura, los asientos humanos y la presencia de especies invasoras son factores de amenaza para la subsistencia de estos vertebrados, según la información suministrada por el informe de BirdLife International.

Venezuela ocupa el séptimo lugar de la lista de los países con mayor diversidad de aves y albergar 1.417 especies, de las cuales 50 son endémicas.