De cómo nace el amor y descubres tu lugar en el mundo

De cómo nace el amor y descubres tu lugar en el mundo

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Mgta Geniina2
Bahía de Juan Griego, 5:35 p.m.
 
Todos están al tanto de las bellezas naturales que ofrece Venezuela, muchos las disfrutan en vacaciones, ¿pero se han puesto a pensar en la magia que realmente existe en estos lugares?
 
Sea Coro, Mérida, Maracaibo, Puerto Ordaz, o cualquier otra región venezolana, cada una posee una magia capaz de envolver a más de uno. A mi me pasó, me enamoré perdidamente de Margarita
 
Soy natural de Caracas, viví 23 años de mi vida ahí, pero con la intención de escapar de tantos problemas que me atormentaban en la metrópolis, decidí dejar uno de los empleos más importantes y más anhelados por mi por irme a vivir a la Isla de Margarita. 
 
Al principio pensé que sería un error, dejar el cargo que tanto había querido después de tanto esfuerzo, pero hoy por hoy, no me arrepiento de nada. 
 
Quizá para muchos, Margarita signifique fiesta, playa, diversión…, o cualquier otro sustantivo que haga referencia a las vacaciones. Sin embargo, vivir allá me hizo descubrir que Margarita se trata de muchísimo más. Se trata de vivir en cada respiro. 
 
No existe punto de comparación ni palabras para describir lo mágico que es salir del trabajo y sentir el aroma a mar o, tener un día libre y escaparte a una playa diferente cada vez. Y ni hablar del calor tropical que nunca te deja solo. Es la respuesta a cualquier estado de ánimo. 
 
¿Estás triste? Ve a la playa. 
¿Estás feliz? Ve a la playa. 
¿Reunión familiar? En la playa debe ser.
¿Necesitas relajarte? La playa es la solución.
¿Verse con amigos? Sin duda, la playa.
 
Y es que hay una para cada sensación, todas con una característica especial que te arropa. En mi caso, la mejor opción para relajarme era sentándome en la bahía de Juan Griego a ver el sol caer. Si quería un día divertido con los panas, no se pensaba dos veces, el camino era pa’ Parguito. La mente se recreaba en La Caracola, haciendo algún tipo de actividad, y desde luego, terminar respirando la pesca fresca en Playa Váldez
 
Mgta Geniina
 
En un plan más familiar y tempranero, la bahía de Pampatar nos recibía siempre, si tenía un día libre y quería descansar pues, la ruta era para Guacuco. Y si se trataba de un plan tranquilo entre varios, pues, pa’ Playa El Agua nos íbamos. 
 
Y es que claro, esa por mencionar las que más frecuentaba porque las distancias son algo largas en la isla, pero ¿quién podría negarse a un ceviche en Manzanillo o a una empanada de mariscos en Playa Caribe?
 
Y es que de eso se trata, de realmente vivir Margarita, la brisa marina y su aroma, su calor, lo pintoresca que es su gente, sus espacios por descubrir, la magia de Coche y Cubagua, y por supuesto, hay que decirlo: su gastronomía. 
 
Margarita es zona de emprendedores, hay gente que no deja de creer y de crear, gente que trabaja y lucha por hacer de la isla una referencia en el caribe, gente que te contagia con su entusiasmo. Y aunque hoy me encuentro fuera, no hay nada que extrañe más que a esta isla que me recibió con tanto amor y redención. 
 
Y aunque hoy resido en una ciudad fría, tan distinta a mi isla amada, no quiero ser otro de los venezolanos en el exterior que vive hablando de Venezuela y de su promesa de volver cuando decidió irse, porque creo que es algo que todos pasamos. Lo que sí diré es que para mi, volver a Margarita no es una promesa, es una meta en de vida, porque desde Manzanillo hasta Macanao, esta es la tierra donde se encuentra mi felicidad
 
¿Tú ya encontraste tu lugar en el mundo? 
 
@Geniina