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Dolor de espalda prolongado puede ser síntoma de Espondilitis AnquilosanteMantenerse en movimiento, hacer ejercicio y evitar el sobrepeso son factores claves para minimizar los síntomas

Cuando se tiene dolor en la zona baja de la espalda, es común pensar que puede ser una simple molestia causada por algún movimiento inadecuado, sin embargo, podría tratarse de una condición más seria como la espondilitis anquilosante: un tipo de artritis crónica que afecta principalmente las articulaciones en la base de la columna donde se conecta con la pelvis, caderas, articulaciones sacroiliacas (a ambos lados de la cadera),  columna cervical, rodillas y talones.

La reumatóloga, Luisa Mariela Franco, señaló que esta enfermedad afecta principalmente a hombres jóvenes y adultos entre los 20 y 30 años de edad. “Entre los síntomas que se pueden presentar están el dolor lumbar que va desde debajo de las costillas hasta las nalgas, el cual predomina en las primeras horas de la mañana o luego de varias horas de reposo. Muchas veces se limita la flexibilidad de la columna y el dolor suele prolongarse durante más de cuatro semanas”, explicó.

De acuerdo con la doctora, esta patología puede ser confundida con una hernia discal, lumbalgia mecánica o artrosis de columna vertebral, por lo que alerta a asistir a un especialista en reumatología si manifiesta alguno de los síntomas. “Es importante la historia familiar del paciente, donde el padre, hermanos, abuelos o tíos pudieran tener la enfermedad, ya que ésta tiene un componente genético. El diagnóstico se complementa con parámetros de laboratorio, en el que se observa el marcador genético HLA27, el cual tiene alta predominancia en los pacientes que presentan espondilitis anquilosante, también se realiza la radiología y una resonancia de columna lumbar”, acotó.

En constante movimiento

Para la doctora Franco la primera acción de tratamiento es mantener la columna flexible mediante ejercicios de estiramiento, caminar y aliviar el dolor con antiinflamatorios, la fisioterapia también juega un papel importante en la recuperación del paciente. En los casos más graves se recurre a tratamientos biológicos para bloquear el factor inflamatorio.

Agregó que a pesar de no ser una patología común, si hay signos indirectos que pueden considerarse como síntomas de la espondilitis anquilosante.  “Las personas que asisten al oftalmólogo frecuentemente por inflamación en el ojo que puede ser confundida con una conjuntivitis pueden desarrollar esta condición”,  destacó.

“Esta patología no puede ser prevenida desde el punto de vista genético, sin embargo las personas que tengan probabilidades de padecerla deben acentuar las recomendaciones para evitar su manifestación, mantener un peso óptimo, tener una alimentación balanceada y realizar actividad física procurando darle movimiento a la columna. Si ya está diagnosticado debe seguir estrictamente el tratamiento y evitar mantener la columna rígida”, concluyó la reumatóloga.

Para concientizar y educar a la población sobre esta enfermedad, todos los 5 de mayo se celebra el Día Mundial de la Espondilitis Anquilosante, con el fin de sensibilizar a la sociedad y a la comunidad médica, en promover el diagnóstico temprano y diferenciar de otras patologías similares como la lumbalgia discal.