La agresividad en los niños

La agresividad en los niños

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NIÑOS AGRESIVOS 2

 

Generalmente la agresividad es una de las manifestaciones más frecuentes en los niños y también una de las que más molesta  al ambiente familiar. Es una manifestación de un sentimiento hostil, un mal humor dirigido a su entorno, personas u objetos y a veces contra él mismo. Precisamente como es un niño, el cual se encuentra en proceso de aprendizaje constante, pierde el control de sus reacciones o no sabe como manejarlas.

Es necesario tomar en cuenta que un niño no piensa ni va a pensar como un adulto, ellos están generalmente siempre seguros de que tienen la razón, y a medida que su entorno se agranda que comienza a asistir al colegio, el niño se muestra más agresivo en el entorno familiar, la razón es porque fuera del hogar no se atreve a manifestar su ira, esperando entonces la ocasión de sacarla en casa sobre todo si se siente cansado.

A partir de los tres años y hasta la llegada de la pubertad los momentos de agresividad se darán con más frecuencia, especialmente cuando los padres empiezan a poner ciertas reglas y prohibiciones. De acuerdo con los especialistas, la agresividad proviene de incomodidad, malestar, insatisfacción por determinadas causas. 

Por lo tanto, se pueden verificar las satisfacciones que un niño tiene derecho a esperar, por ejemplo, ser amado, mimado, protegido, y puede que si le faltara alguna de estos aspectos demuestre sentimientos no favorables. Además, también existe la necesidad de independencia que va adquiriendo el niño a medida que va creciendo, y por más que quiera sigue dependiendo de los demás, creando esta situación un malestar que lo refleja con conductas agresivas.

Según los psicólogos infantiles, la disciplina debe entenderse como un aprendizaje para la independencia del niño y no como una imposición autoritaria que someta al pequeño a los designios de los padres. En ocasiones, la irritación de los padres, proviene más del hecho de que el niño escapa a su mandato que a la conducta desobediente de sí misma.

En muchos de los casos el comportamiento agresivo puede ser parte de su desarrollo normal, sin embargo, es importante enseñarles que esos comportamientos son inaceptables y buscar otras maneras de expresar sus sentimientos, lo que le ayudará poco a poco a saber controlar sus impulsos y convivir con otros.

Es imprescindible actuar de inmediato, procurando hacerle ver con calma y tranquilidad que si hace algo, esto va a generarle una consecuencia, la disciplina debe ser constante, buscar en lo posible enseñarle alternativas y a pedir disculpas, recompensarlo por el buen comportamiento y también incitarlos a alguna actividad física donde puedan drenar energía, no obstante, si no se observan buenos resultados, no dudar en acudir a tiempo a un especialista.

 

 

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Leivis Marian Navas Hernández, nací en la ciudad de Caracas y actualmente estudio el duodécimo trimestre de Comunicación Social mención impreso. Considero el tema de salud uno de los más significativos, ya que si no se posee un bienestar en general, es imposible desempeñarse de la mejor manera en las tareas cotidianas de cada individuo. Cabe destacar, que no sólo es la salud física, sino también la mental y emocional.