Soy más de una mujer cada mes

Soy más de una mujer cada mes

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¿Alguna vez has escuchado a tu pareja decir que siente que está con 2 o más mujeres al mismo tiempo?

Lloramos, reímos, nos sentimos enérgicas, nos guardamos, viajamos, creamos, volvemos a llorar, meditamos…

Puede que en muchas ocasiones piensen, o pensemos nosotras mismas, que nos hemos vuelto un tanto “locas”, pero lo cierto es, que existe una influencia en nuestro ser que proviene directamente de nuestro ciclo menstrual. Vivimos la muerte y el nacimiento todos los meses, un óvulo que viaja, que espera ser fecundado por un espermatozoide y que muere para renacer. Este ciclo lo lee nuestro cuerpo, lo lee nuestra psique y también lo percibe y lo vive nuestro espíritu.

Saber y tomar consciencia de cada una de las etapas que vivimos en nuestro ciclo menstrual, nos ayuda a comprender por qué actuamos de una manera y luego de otra, por qué hay momentos en los cuales nos sentimos capaces de crear y planificar y otras veces, sólo queremos encerrarnos en nuestra habitación y dormir todo el día.

Una de las formas que muchas mujeres alrededor del mundo utilizan para conocerse y tomar consciencia de nuestro poder femenino es a través de la lectura del ciclo menstrual y el ciclo lunar, que a su vez, nos ayuda a sanar esa relación que tenemos con nosotras mismas, con nuestras mujeres internas y con cada una de las etapas de ese ciclo, por ejemplo, nuestra menstruación, esa etapa en la que muchas mujeres del mundo huyen, o la perciben como un momento doloroso e incluso, en algunos casos, como un evento “sucio”. Igualmente, muchas mujeres temen a la llegada de la “menopausia”, porque con ella tienen esa vieja y falsa creencia que se pierde la fertilidad y la capacidad de procrear, pero acaso, ¿solo procreamos hijos de carne y hueso? ¿Sólo nuestros óvulos son los que esperan ser fecundados? ¿Y qué tal si quisiéramos parir proyectos? ¿No es esa la máxima expresión creadora de la mujer? Embarazarnos de ideas, de proyectos, de objetivos, de sueños. Parirlos.

A continuación, te presento una breve guía de nuestro viaje menstrual y en el que nuestra acompañante oficial es, sin duda alguna, la luna. A través de esta guía, podemos comprender nuestras necesidades femeninas y nuestros tantos “por qués”

Pre-ovulación (Luna Creciente): la representante de esta fase es la virgen o la adolescente, llamada por muchas “La Doncella”. En esta fase, nos sentimos activas, juguetonas, impulsivas, curiosas. Es un momento que nos invita a fijar objetivos, planificar, tomar acción en esos asuntos pendientes. Vivimos la estación de “la primavera” dentro de nosotras. Todo florece.

Ovulación (Luna Llena): la representante de esta fase es “La Madre”. En esta fase, nos sentimos amorosas y protectoras, sensuales y apasionadas, muy expresivas y con necesidad de conversar con nuestra pareja y con los demás. Es una fase creativa y de expresión integral. No se limita a la concepción de los hijos de carne y hueso, ovulamos proyectos, nuevas empresas, emprendemos, creamos, diseñamos. Es un momento ideal para buscar trabajo o para fijar esa entrevista importante. Vivimos la estación de “el verano” dentro de nosotras. Culmina con el parto, cuando el óvulo ha sido fecundado. Entonces, será un momento para preguntarnos si ya es momento de parir ese proyecto que hemos estado cocinando por tanto tiempo o de aprender a cerrar esa negociación que hemos dejado a medias.

Pre-Menstruación (Luna Menguante): se simboliza con “La Sanadora” o “La chamana”. Nos vamos al mundo subterráneo, al mundo de los sueños (premoniciones). Es un momento altamente creativo y también altamente sanador. Es un momento ideal para descubrir nuestro poder femenino, viajar a nuestra verdad, ver lo más terrible de nosotras mismas, enfrentar nuestros miedos, sanar nuestra herida. Nos sentimos muy intuitivas y salvajes. La sexualidad femenina en esta fase puede percibirse desinhibida y libre. Queremos rebelarnos ante sometimientos porque sabemos guerrear ante la oscuridad.  Vivimos la estación de “El otoño” dentro de nosotras. Su representación es la menopausia.

Menstruación (Luna Negra): damos la bienvenida a “La Anciana”. Con esta fase tan mágica, nos sentimos introspectivas. Es un momento de silencio, de hibernación, de sabiduría. La representación de esta fase, es la muerte. Pero cuando percibimos la muerte como el inicio de la vida, la renovación de nuestro tesoro interno, podemos comprender lo sagrado de este momento. La mujer Anciana o la mujer que está menstruando, está viviendo el luto de su óvulo que no ha sido fecundado y se prepara para el nacimiento de un nuevo ciclo. Vivimos “El Invierno” dentro de nosotras y como todo invierno, necesitamos abastecer nuestra nevera de alimentos que nos nutran, colocarnos ropa cómoda, sentirnos calentitas, recogernos en nuestra cama, abrazar nuestro dolor y ¿por qué no? Hacernos mucho cariño.

Finalmente, te invito a escribir un diario de tu ciclo menstrual, el cual puede variar de mujer en mujer; y en él anotar todas las sensaciones físicas, mentales, emocionales y espirituales. Puedes iniciarlo el primer día de la menstruación y culminarlo con el primer día de la siguiente.

Podemos vivir nuestro ciclo menstrual con amor, con sabiduría, con poder. Somos mujeres que viajan, que se renuevan mes a mes, así como lo hace la luna.